En 2026, la incertidumbre no es una excepción: es el contexto permanente. Las organizaciones que no la reconocen ni la gestionan quedan atrapadas en reacciones tardías, costos inesperados y pérdida de competitividad. Por eso, manejar la incertidumbre es una capacidad estratégica, no un “extra”.
- Porque el entorno cambia más rápido que los planes tradicionales
Mercados, regulaciones, proveedores, tecnología, costos… todo puede cambiar en horas.
Las organizaciones que manejan la incertidumbre:
- Actualizan sus decisiones con mayor rapidez y crean mecanismos para hacerlo posible.
- Ajustan prioridades sin caos, sin que esto signifique un esfuerzo titánico del músculo operativo.
- No dependen de planes rígidos que se quedan obsoletos, si el plan se distancia de la operativa, no se reajusta y no es referencia para nadie termina siendo obsoleto.
La flexibilidad es una ventaja competitiva.
- Para evitar impactos operativos y financieros inesperados
La incertidumbre mal gestionada genera:
- Sobrecostos.
- Inventarios fuera de control.
- Retrasos.
- Pérdida de clientes.
- Fallas en la cadena de suministro.
Cuando una organización anticipa escenarios, reduce riesgos y minimiza sorpresas costosas. Eso no quiere decir que no vaya a sufrir los impactos de los cambios inesperados, pero sí tendrá más herramientas para mitigar sus efectos.
- Para tomar mejores decisiones en contextos inestables
La incertidumbre obliga a usar herramientas como:
- Análisis de datos.
- Escenarios múltiples.
- Planificación dinámica.
- Indicadores en tiempo real.
Decidir con información y no con suposiciones hace a la organización más sólida y coherente.
- Para aumentar la resiliencia operativa
Manejar la incertidumbre significa:
- Tener planes de contingencia y Business Continuity Plan.
- Reforzar puntos críticos.
- Distribuir riesgos.
- Preparar respuestas rápidas ante eventos inesperados.
Las organizaciones resilientes no solo resisten: se recuperan más rápido y mejor sin perder su esencia.
- Para aprovechar oportunidades que otros no ven
La incertidumbre no solo trae riesgos —también trae oportunidades.
Pero solo las organizaciones preparadas pueden detectarlas y actuar a tiempo:
- Nuevos mercados.
- Nuevos proveedores.
- Nuevas soluciones.
- Cambios en la demanda.
Quien maneja la incertidumbre, gana velocidad y agilidad para aprovechar el momento mientas otros están perdiendo el tiempo tratando de ver qué pueden hacer.
- Porque en Venezuela la incertidumbre se multiplica
Inflación, variaciones de costos, cambios regulatorios, infraestructura inestable, proveedores no siempre confiables…
Aquí, manejar la incertidumbre no es estratégico: es vital para la continuidad operativa y, en comparación, probablemente los venezolanos tengamos mayor tolerancia y resistencia a la incertidumbre, sin embargo, eso no necesariamente significa que actuamos estratégicamente.
Y no solo hablamos de contar con herramientas técnicas, la creación de una cultura que promueve el cambio y el desarrollo de competencias llamadas “blandas” dentro de la misma, sobre todo por parte de los líderes de la organización.

Maithé Riera
Directora de Operaciones de WayBetter, Internacionalista, Magister en Comercio Exterior y candidata a MBA. Con más de 12 años de experiencia en cadenas de suministro en organizaciones nacionales y transnacionales.
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