Cómo dar la bienvenida a los nuevos talentos 

Un estudio reciente demostró que los empleados con un proceso de onboarding bien estructurado son un 50% más propensos a permanecer en la empresa a largo plazo. Esta cifra nos reafirma que, definitivamente, la primera impresión siempre cuenta, por lo que el proceso de onboarding e inducción del personal es crucial para cualquier organización y puede marcar la diferencia en la integración y desempeño futuro de estos colaboradores.  

A pesar de lo que se piensa, el proceso de onboarding no solo aplica para los nuevos ingresos a la organización, sino también para los colaboradores que cambian de área o ascienden a una nueva posición dentro de la misma. 

Pero, ¿Qué es el onboarding? El proceso de onboarding son todas aquellas actividades que se llevan a cabo para integrar a un nuevo colaborador en la empresa, en un área o en un rol; tales como la asignación de un mentor, la presentación del equipo y la configuración del puesto de trabajo. Por otro lado, la inducción se enfoca en proporcionar la información necesaria para que el colaborador comprenda la cultura organizacional, las expectativas de su rol y las políticas de la organización. 

Para llevar a cabo un proceso de onboarding e inducción exitosa, es importante seguir una serie de pasos clave: 

  1. Diseñar un plan: es fundamental detallar las actividades a realizar, los recursos necesarios, los responsables de cada tarea y los tiempos de ejecución. Un plan de onboarding eficaz debe ser personalizado para cada nuevo colaborador y pensado de forma estratégica teniendo en cuenta su rol y su experiencia previa. 
  2. Preparar la bienvenida: hacer que el primer día sea especial y acogedor, para que el colaborador sienta que forma parte del equipo desde el inicio. Esto involucra desde garantizar que nuestro nuevo ingreso cuente con acompañamiento durante esos primeros días, presentarle a las personas claves, hasta preparar las herramientas que necesitará durante este proceso. 
  3. Proporcionar información relevante: asegurarse de brindar toda la información necesaria sobre la empresa de forma clara y concisa, utilizando un lenguaje sencillo y evitando tecnicismos innecesarios. Es importante igualmente ofrecer información práctica relacionada con la ubicación de servicios básicos tales como: baños, comedor, servicio médico, sitio del café o del agua, entre otros. 
  4. Capacitación y formación: es fundamental que el colaborador reciba la formación necesaria para desempeñar eficazmente su rol, ya sea a través de cursos online, talleres presenciales, o la asignación de un mentor. 
  5. Seguimiento y retroalimentación: es importante realizar un seguimiento constante del desempeño del nuevo colaborador y proporcionarle la retroalimentación necesaria para su desarrollo profesional. 
  6. Evaluar el proceso: al finalizar el periodo de onboarding e inducción, se recomienda evaluar el proceso y solicitar la retroalimentación de los nuevos colaboradores para identificar posibles áreas de mejora y garantizar que haya cumplido los objetivos establecidos. 

En resumen, el proceso de onboarding e inducción del personal es esencial para el éxito y la retención del talento en todas las organizaciones. Siguiendo un checklist detallado y garantizando un proceso estructurado y acogedor, se puede asegurar una integración exitosa de los nuevos colaboradores y garantizar su adaptación a la cultura organizacional.  

Como líder de la gestión de talento, es crucial prestar atención a estos aspectos para brindar un servicio de excelencia. En WayBetter podemos apoyarte a estructurar un plan de onboarding adaptado a tu organización y a sus necesidades.

Maygelis Cabrera

Maygelis Cabrera

Administradora con más de diez años de experiencia liderando el área de gestión del talento en organizaciones nacionales y transnacionales.

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